Botas en el terreno: ¿Qué tan viable sería un despliegue de tropas estadounidenses en Medio Oriente? Según agencias de prensa y medios de comunicaciones estadounidenses, el Pentágono estaría preparando el despliegue de varios miles de tropas en Medio Oriente. Los soldados podrían llevar a cabo incursiones en territorio iraní, en especial tomar el control de la estratégica isla de Kharg y otras del golfo Pérsico. Sin embargo, tal intervención también se enfrentaría a varios límites y riesgos, tanto en el frente de batalla como en la opinión pública en Estados Unidos. La amenaza podría concretarse. Según agencias de prensa y medios de comunicaciones estadounidenses, como el Washington Post y el New York Times, el Pentágono estaría preparando operaciones terrestres en Irán en las próximas semanas. Se trataría del despliegue en Medio Oriente de varios miles de paracaidistas e infantes de Marina, con la posibilidad de llevar a cabo incursiones en territorio iraní. Según el medio Axios, el Alto Mando estadounidense incluso se estaría alistando para dar un “golpe final” a Irán, con el objetivo de terminar el conflicto que se inició el pasado 28 de febrero, y que, desde esa fecha, no ha logrado generar un cambio de régimen en la república islámica. Por su lado, el gobierno de Teherán mantiene una posición firme y amenazó con “prenderles fuego” a las tropas estadounidenses si invadían a su territorio. En este contexto, ¿qué tan viable sería un despliegue de tropas estadounidenses en Medio Oriente? Lo revisamos con expertos. ¿De qué tipo de despliegue militar se trataría? Según han informado los medios de comunicaciones estadounidenses en los últimos días, Estados Unidos estaría preparando el despliegue de unos 5.000 soldados de elite de la 82ª División Aerotransportada de Infantería y de unos 3.500 infantes de Marina. Contingentes como estos solo pueden dar lugar a “una operación militar limitada”, observa Juan Battaleme, profesor de relaciones internacionales en la Universidad del CEMA en Buenos Aires, quien excluye una “invasión a gran escala de Irán”. Alex Crowther, profesor de la Universidad Internacional de Florida y coronel jubilado del Ejército estadounidense, comparte la misma opinión: “En 2003, Estados Unidos invadió a Irak con alrededor de 600.000 tropas. Ahora, hablamos de unos 9.000 soldados. Es imposible invadir a Irán con tan pocas tropas". Ambos expertos coinciden en que se trataría de operaciones contra objetivos específicos. De hecho, según el Washington Post, que cita funcionarios estadounidenses anónimos, el propio Pentágono estaría evaluando objetivos como la isla de Kharg, principal punto de exportación de petróleo de Irán, o incursiones en zonas costeras del estrecho de Ormuz. “Con 5.000 soldados, se puede tomar el control de la isla de Kharg”, confirma Alex Crowther. “Pero con tan pocas tropas, es imposible atacar a Teherán, derrotar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria y aun menos controlar partes de Irán”, matiza. ¿Cuáles podrían ser los objetivos de Estados Unidos? El especialista de la Universidad de Florida expresa escepticismo en cuanto a la importancia de la isla de Kharg como objetivo militar. “Donald Trump probablemente piensa que es un lugar clave para cerrar la capacidad de Irán de exportar petróleo. Pero ya es un objetivo cumplido. El estrecho de Ormuz ahora está cerrado, y si un buque petrolero sale, se encontrará con la armada estadounidense”, explica Alex Crowther. Por su lado, Juan Battaleme avanza que el objetivo de Estados Unidos podría ser “forzar la apertura del estrecho de Ormuz, tomando puntos clave en la zona.” Ambos expertos explican que una meta como esa implicaría empujar a las fuerzas iraníes hasta las costas, incluso tomando el control de otras islas del Golfo Pérsico como la de Qeshm y la de Ormuz, ubicadas cerca de las costas de Irán y que sirven de “cerrojos” al estratégico paso marítimo. Sin embargo, se plantea la pregunta de la capacidad de Estados Unidos de mantener su control sobre estos puntos. Si bien el Pentágono suma unos 50.000 soldados estacionados en sus bases militares en los países vecinos como Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos o Arabia Saudita, Alex Crowther sostiene que “apoyar a los soldados en el terreno necesitaría un fuego de apoyo las 24 horas del día, los 7 días de la semana, por parte de la fuerzas aéreas y navales estadounidenses”. Además, “las tropas desplegadas en estas islas podrían enfrentar un intenso fuego iraní, con drones, cohetes, misiles, al ser blancos alcanzables desde el territorio iraní”, agrega el estratega. “Estados Unidos podría lograr una superioridad militar en un punto especifico a corto plazo, pero sería muy difícil mantener cualquier control territorial a largo plazo”, concluye. ¿Las tropas garantizan avances decisivos? En este contexto, ambos expertos coinciden en que resultaría difícil para Estados Unidos obtener avances estratégicos decisivos con tan solo 9.000 soldados desplegados en el campo de batalla. “Es un contingente demasiado pequeño para generar algún cambio estratégico. Las fuerzas iranies deben pensar: ‘9.000 soldados para ganar la guerra, ¿eso es un chiste?’”, comenta Alex Crowther, con ironía. En frente, se estiman que se encontrarían entre 600.000 y 900.000 efectivos militares de Irán. “Con 9.000 soldados, no se puede esperar ningún efecto mayor como un cambio de régimen”, insiste Juan Battaleme. Para mostrar este contenido de YouTube, debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad. Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio. Si bien los efectos en el terreno podrían ser limitados, Washington también presiona a Teherán en el ámbito político con la amenaza de enviar tropas. “Es un mensaje a Teherán de que Estados Unidos está listo para aumentar la presión”, interpreta Alex Crowther. Sin embargo, Juan Battaleme duda de que el poder iraní ceda ante estas nuevas amenazas. Al contrario, el profesor apuesta más en una “posible escalada en el conflicto”. “Estados Unidos apostaría a escalar el conflicto para que Irán desescale, pero Teherán no ha dado ninguna señal de estar dispuesta a ir en este sentido”, comenta. ¿Y qué hay de los efectos en Estados Unidos? Este despliegue militar en el exterior también podría tener consecuencias en el interior de Estados Unidos, ya que encuestas muestran una fuerte oposición de la opinión pública contra cualquier plan de este tipo. Un sondeo realizado la semana pasada por AP y el Centro Nacional de Investigación de Opinión de la Universidad de Chicago, reveló que el 62% de los encuestados se opone firmemente al uso de tropas terrestres en Irán, mientras que solo el 12% se muestra a favor. “Si Donald Trump envía tropas, en las que se registran bajas y que no logra abrir el estrecho de Ormuz, esto podría alimentar el descontento”, analiza Alex Crowther. Mientras se acercan las elecciones de medio mandato en noviembre próximo, Donald Trump también debería justificar tal intervención a sus seguidores del movimiento MAGA, algunos de cuyos miembros eligieron al actual presidente confiando en su promesa de no intervenir en el exterior y priorizar temas de política interna. "No voy a enviar tropas a ningún sitio", de hecho reiteró el magnate el pasado 20 de marzo a los periodistas desde la Oficina Oval. “Donald Trump tendrá que justificar que no se trata de una ‘forever war’. Su legitimidad en Estados Unidos también está en juego”, concluye Juan Battaleme.