¿Cómo Irán recluta niños exponiéndolos al fuego enemigo en medio de la guerra? El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán ha lanzado una campaña para reclutar a niños de tan solo 12 años para lo que describe como la “defensa de la patria”. Más de un mes después del inicio de la guerra provocada por Estados Unidos e Israel, organizaciones de derechos humanos denuncian los riesgos que ponen en peligro la vida de los menores iraníes y remarcan que el uso de niños en el Ejército constituye un crimen de guerra. Un cartel muestra a un adolescente junto a un miliciano Basij (fuerza paramilitar voluntaria en Irán) con uniforme de combate y la mano sobre el corazón. El mensaje es claro: todos los iraníes, incluidos los jóvenes, están llamados a defender la República Islámica ante las sucesivas oleadas de ataques estadounidenses e israelíes. Y es que el pasado jueves 26 de marzo, Rahim Nadali, subcomandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) para el Gran Teherán, anunció en la televisión estatal el lanzamiento de un plan para reclutar ciudadanos "de 12 años o más" para convertirse en "combatientes voluntarios" y "defender la patria", según reportaron la agencia de noticias iraní ANA y el sitio web en persa Iranwire. Esta campaña de reclutamiento está dirigida tanto a niños como a niñas. Según la agencia ANA, los jóvenes reclutas podrían participar en operaciones de inteligencia, "controles de identidad y patrullas operativas", así como realizar tareas logísticas como preparar comidas y distribuir "artículos necesarios" a los combatientes. Sin embargo, según varias ONG, los niños ya están siendo utilizados en misiones operativas sobre el terreno, incluso en puestos de control, en medio de la guerra, exponiéndolos a riesgos mortales. Para mostrar este contenido de Instagram, debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad. La trágica muerte de Alireza Ja'fari, de 11 años, ilustra esta realidad. Murió el pasado 11 de marzo en un ataque con dron israelí contra las fuerzas de seguridad iraníes en un puesto de control en la autopista Artesh en Teherán. En una entrevista con el diario iraní ‘Hamshahri’, publicada el 15 de marzo, Sadaf Manfard, la madre del niño, explicó que la noche del ataque, el padre de Alireza le dijo que, debido a la "falta de personal", tuvo que llevarse a su hijo para que estuviera "preparado para los días siguientes". El padre también murió en el ataque. Para mostrar este contenido de Instagram, debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad. Sadaf Manfard también señaló que adolescentes de 16 y 17 años han participado regularmente en las brigadas callejeras de la Basij desde el inicio de la guerra que lanzaron Israel y Estados Unidos el pasado 28 de febrero. Esta fuerza paramilitar, compuesta por voluntarios, está particularmente arraigada en la zona. Organiza con frecuencia actividades educativas, religiosas y sociales para jóvenes, especialmente en los barrios más desfavorecidos, con el fin de reclutarlos. Una de las ramas de la Basij, la Organización Basij Farhangian, afirmó que el joven murió "en acto de servicio", según informa Hengaw, una ONG con sede en Noruega. En marzo, un residente de Teherán contactado por France 24 expresó su horror ante la militarización de las calles de la capital. También afirmó haber visto a un "niño apostado en un puesto de control con un arma, que ni siquiera tenía bigote". Un crimen de guerra Las ONG de derechos humanos como Hengaw reiteran que el reclutamiento o la utilización de menores de 15 años en fuerzas armadas u hostilidades constituye un crimen de guerra. Según el Convenio de Ginebra, los niños son considerados civiles con derecho a protección especial y su movilización en conflictos armados está prohibida. Estas organizaciones instan a la ONU y a UNICEF a intensificar la presión legal y diplomática para impedir que esta práctica continúe. “Los menores y los migrantes indocumentados son obligados a participar en combates bajo amenaza de violencia o muerte” La explotación de menores por parte de cuerpos militares iraníes no es nueva. En febrero de 2024, la ONG estadounidense Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRANA) investigó el reclutamiento de poblaciones vulnerables, incluidos menores afganos, en la División Fatemiyoun, un grupo paramilitar que lucha en Siria bajo los auspicios del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. La investigación, que también se basó en testimonios de antiguos niños reclutados, reveló un patrón de manipulación alarmante: “Los menores y los migrantes indocumentados son obligados a participar en combates bajo amenaza de violencia o muerte. Las promesas de compensación económica y regularización se incumplen sistemáticamente”. En 2018, Estados Unidos impuso sanciones a la red Bonyad Taavon Basij, acusada de promover estas prácticas. Varias empresas e instituciones fueron señaladas por proporcionar "la infraestructura financiera necesaria para que la Basij reclutara, entrenara y adoctrinara a niños soldados obligados a luchar bajo el mando del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica". También se denunció el uso de niños soldados en 2011, cuando unidades de la Basij reclutaron a adolescentes de entre 14 y 16 años para ayudar a reprimir las protestas antigubernamentales en Irán. Leer tambiénEn imágenes: figuras clave del régimen asesinadas, mientras EE. UU. e Israel intentan debilitar a Irán Enviados al frente durante la guerra entre Irán e Irak El régimen iraní ha glorificado durante mucho tiempo el sacrificio y el martirio, incluso el de los menores. Durante la guerra entre Irán e Irak (1980-1988), se utilizó a niños en "oleadas humanas" que se inmolaban en campos minados en el frente para despejar el camino a las tropas. A cambio, sus familias recibían una compensación económica por cada niño muerto, así como una tarjeta de mártir que les daba derecho a comida y otros privilegios. Los niños eran adoctrinados desde muy pequeños para participar en los combates. Recibían una "llave del paraíso", con la promesa de que irían directamente al cielo si morían como mártires luchando contra el enemigo iraquí. El documental de la BBC "Niños en el frente" da testimonio de esta escalofriante realidad. En otoño de 1982, el ayatolá Jameini incluso declaró que no se requería el consentimiento paterno para quienes iban al frente, que el servicio militar era una obligación religiosa y que el servicio en las Fuerzas Armadas tenía prioridad sobre cualquier otro trabajo o estudio. Para mostrar este contenido de , debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad. Aún hoy en Irán, no es raro ver murales que glorifican la muerte de estos niños soldados. En Teherán, un famoso mural rinde homenaje a uno de ellos, Mohammad Fahmid, representado junto al ayatolá Jameini. A los 13 años, saltó bajo un tanque iraquí y detonó su cinturón de granadas. Algunos miembros de la Guardia Revolucionaria que actualmente ostentan el poder en el país son herederos directos de estas prácticas militares e ideológicas. Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní, quien se ha convertido en una de las figuras más influyentes del régimen desde la muerte de Ali Larijani, tenía solo 19 años cuando se unió al frente iraquí en la década de 1980. Posteriormente, ascendió en el escalafón militar hasta convertirse en uno de los comandantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, lo que le permitió iniciar una larga carrera política en los más altos niveles del Estado iraní. Para mostrar este contenido de Instagram, debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad. Hoy, casi 40 años después del fin de la guerra contra Irak, Irán se encuentra nuevamente inmerso en un conflicto de gran envergadura desde el inicio de los ataques aéreos israelíes y estadounidenses. Y es evidente que el discurso oficial no ha cambiado: el sacrificio de niños sigue siendo glorificado, con total desprecio por el derecho internacional. Este artículo fue adaptado de su versión original en francés
¿CÓMO IRÁN RECLUTA NIÑOS EXPONIÉNDOLOS AL FUEGO ENEMIGO EN MEDIO DE LA GUERRA?