La Justicia argentina pidió suspender el remate de la chacra de Marcelo Balcedo en Uruguay, en una intervención vinculada al proceso judicial que se sigue en ese país desde 2018. El planteo se produce en paralelo al anuncio de subasta de la mansión “El Gran Chaparral”, ubicada en el Cerro de los Burros de Playa Hermosa, prevista con el objetivo de cubrir deudas laborales cercanas a los US$ 2 millones. En este contexto, la justicia argentina intervino luego de que, según consignó Infobae, no se le informara previamente sobre la subasta de “El Gran Chaparral”. De acuerdo con ese medio, el planteo fue impulsado por la fiscal María Laura Roteta y el titular de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos, Diego Velasco, quienes solicitaron al juez federal Ernesto Kreplak, que librara un exhorto urgente a Uruguay. En el escrito se advierte que el remate “desconoce” medidas cautelares vigentes solicitadas por la Argentina. Según los fiscales, el inmueble se encuentra alcanzado por embargos en la causa por lavado de activos, asociación ilícita y administración fraudulenta. En esa línea, calificaron la convocatoria al remate como “a todas luces, improcedente” y solicitaron frenar cualquier acto de disposición. Kreplak dio curso al pedido y solicitó enviar un exhorto a la Justicia uruguaya con el objetivo de “resguardar bienes” que la Argentina reclama “desde el inicio del expediente” en 2018. El exhorto pide expresamente “dejar sin efecto —de manera inmediata— el remate previsto para el día 8 de mayo. Consultada por El Observador sobre el remate de la propiedad, Paola Fiege, esposa del empresario y exsindicalista argentino Marcelo Balcedo, cuestionó el origen del proceso y sostuvo que los juicios laborales se iniciaron a partir de la causa penal en la que fueron detenidos. “Los juicios laborales no comenzaron por un incumplimiento nuestro, sino por todo lo que pasó cuando nos inventaron una causa penal y terminamos privados de libertad. En ese momento quedamos completamente indefensos, sin posibilidad real de organizarnos, de responder o de entender lo que estaba pasando”, señaló. En este contexto agregó que hoy lo que piden es poder cumplir, "queremos pagar y hacernos cargo, pero de una manera posible", sostuvo sobre las deudas laborales cercanas a los US$ 2 millones.