París y Marsella: los socialistas ganan pulso en una Francia que mira ya a las presidenciales París y Marsella, las dos ciudades más importantes de Francia, seguirán bajo la batuta de los socialistas. Aunque se negaron a aliarse con candidatos de la extrema izquierda de La Francia Insumisa (LFI) y se erigieron como freno de una derecha en ascenso, mantuvieron su poder en las urbes cruciales. La extrema derecha de Marine Le Pen, en tanto, cosechó algunos avances, mientras todos miran a las presidenciales de 2027. Para mostrar este contenido de YouTube, debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad. Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio. La formación de extrema derecha Agrupación Nacional (RN) no logró ganar las ciudades de Marsella y Toulon, que esperaban obtener en las elecciones municipales del domingo, un revés que da un aire a los partidos tradicionales de cara a las presidenciales de 2027. "París será el corazón de la resistencia contra la extrema derecha", afirmó el alcalde electo de la capital francesa, Emmanuel Grégoire, que durante años fue número dos de la alcaldesa Anne Hidalgo y que prolongará el control de la ciudad por su partido que se inició hace 25 años, tras batir a la exministra conservadora Rachida Dati, quien contaba con el apoyo de la extrema derecha. Grégoire auguró unas "cruciales" elecciones presidenciales y fustigó la alianza de la derecha tradicional con la ultraderecha que, a su juicio, "se perfila". paris ganador Para mostrar este contenido de X (Twitter), debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad. "Han caído las máscaras y hay que denunciar esas alianzas para ganar unos puntos", dijo Grégoire, quien, tras su discurso, salió a recorrer la ciudad en bicicleta. Leer tambiénLa izquierda retiene París, Marsella y Lyon; la extrema derecha gana en Niza ¿Dudas sobre la izquierda? Las elecciones municipales fueron seguidas de cerca en toda Francia en busca de pistas de cara a las elecciones presidenciales de 2027, que según algunas encuestas de opinión lidera el partido antiinmigración y euroescéptico RN. Por eso, pese a los triunfos, el secretario general del Partido Socialista (PS), Pierre Jouvet, acusó al partido de ultraizquierda LFI, Jean-Luc Mélenchon, de "hacer perder a la izquierda" en bastiones socialistas -como Clermont-Ferrand o Limoges- o verdes -como Poitiers y Besançon-, cuyos alcaldes salientes habían fusionado sus listas con LFI. "Estos resultados son un fracaso del enfoque de la dirección del Partido Socialista", declaró el expresidente François Hollande. El líder del partido, Olivier Faure, que había asegurado que no había acuerdo nacional con LFI pero que había permitido los locales, apeló a la reflexión y criticó a la izquierda por su discurso de ruptura. Además, señaló que el PS "es el principal de la izquierda francesa", con la vista puesta en las presidenciales. LFI, que se presentaba por primera vez a las municipales, se adjudicó su principal victoria el pasado domingo en la primera vuelta, al hacerse con la segunda ciudad más importante de la región parisiense, Saint-Denis, con 150.000 habitantes, muchos de ellos procedentes de la migración, como el alcalde Bally Bagayoko, francés de origen maliense que asumió este sábado el cargo con un baile, ya viral. Para mostrar este contenido de YouTube, debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad. Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio. Hoy sumó Roubaix, otra de más de 100.000 habitantes, y muchas ciudades de los cinturones urbanos de París y Lyon, que acogen población inmigrante. Leer tambiénLa izquierda resiste en París mientras la ultraderecha gana terreno en las municipales Niza: avanza la extrema derecha Aunque la extrema derecha logró este domingo conquistar Niza con la victoria de Éric Ciotti, aliado de Marine Le Pen, en la quinta mayor ciudad de Francia, no pudo hacerse con el trofeo de Marsella. De esa manera, Niza, la villa mediterránea, con 360.000 habitantes, pasará a convertirse en el mayor bastión de la extrema derecha gala, que también sumó ciudades como Carcasona, Orange, Castres o Carpentras a sus ya feudos como Perpiñán, que había quedado sentenciado en la primera vuelta del pasado domingo con la reelección de Louis Aliot. No logró, sin embargo, imponerse en otros municipios del área mediterránea como Toulon o Nîmes. "Esta es una gran victoria y una confirmación de la estrategia de implantación local de la Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés)", dijo Marine Le Pen en su cuenta de X tras conocerse las primeras estimaciones. También su mano derecha y presidente del partido, Jordan Bardella, celebró las victorias, con unos 1.300 alcaldes elegidos en todo el país bajo sus siglas en esta segunda vuelta, lo que representa "el comienzo de una alternancia que deberá, mañana, encarnarse a escala nacional", dijo con la mirada puesta en las presidenciales de 2027. La participación, según los sondeos, se situó en el 57% del censo, lo que supondría una abstención récord si se excluyen las elecciones de 2020, celebradas en plena pandemia, cuando fue del 41,86%. En 2014 votó el 62,13% de los inscritos en la segunda vuelta de las municipales y en 2008, el 65,24%. Con EFE, AFP y Reuters
PARÍS Y MARSELLA: LOS SOCIALISTAS GANAN PULSO EN UNA FRANCIA QUE MIRA YA A LAS PRESIDENCIALES