El estudio realizado por la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) para la reforma del transporte metropolitano –que incluye la construcción de un túnel subterráneo por 18 de Julio – advirtió que la obra debe estar acompañada por una política de viviendas que incluya incentivos para impulsar a la gente a mudarse al Centro y sus zonas cercanas, y que no opte por migrar al este de la capital. El documento encargado por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas señala que la obra, que supondría una inversión de US$ 590 millones y una mejora en la calidad y la rapidez del transporte, puede generar un impacto indirecto positivo sobre “la atractividad de la vivienda en la zona porque al tener mejor acceso al transporte las personas eligen más vivir allí”. “Las mejoras en el transporte público que vienen acompañadas de un uso más eficiente del suelo generan más alternativas de vivienda en los barrios mejor conectados, teniendo un impacto positivo en el desarrollo habitacional”, señala. Pero, al mismo tiempo, observa otros impactos de la obra que tendrá una extensión aún no definida bajo la Avenida 18 de Julio (se analiza una alternativa desde la Plaza Independencia hasta Daniel Fernández Crespo y otra más extensa hasta Tres Cruces) y cuyo eje incluirá 8 de Octubre, Camino Maldonado, y las avenidas Italia y Giannattasio. Desde la Facultad de Arquitectura señalan que la posibilidad de viajar mejor y más rápido hacia el este, puede llevar a los montevideanos a mudarse fuera del departamento. “El corredor metropolitano puede tener un impacto a gran escala en el crecimiento de la mancha urbana, mayoritariamente hacia el este de la ciudad y área metropolitana de Montevideo, ya que disminuir tiempos de viaje puede romper la barrera de la distancia y volver más atractivo el buscar un lugar de residencia más alejado de la ciudad. Para compensar este fenómeno, es necesario pensar incentivos y políticas para la vivienda en el área central de Montevideo que busquen reforzar y acentuar el uso residencial en el área de influencia del sistema de transporte”, señala el informe. Este corrimiento puede afectar, por ejemplo, el plan que tienen el Ministerio de Vivienda y la Intendencia de Montevideo para revitalizar la Ciudad Vieja, zona que ha padecido un franco deterioro con el paso de los años, empujando a los vecinos a mudarse a otros barrios de la ciudad. La idea incluye la exoneración del pago de la contribución inmobiliaria por diez años, estímulos para la construcción de viviendas y recuperación de espacios públicos. La poca gente que hay Las advertencias de la Facultad de Arquitectura van en el mismo sentido que una tesis realizada por el investigador e integrante del centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) Martín Alesina “Si el proyecto de movilidad (planteado por el gobierno) llega a Zonamérica y a El Pinar facilita todavía más el proceso de expansión, porque hace más fácil que la gente se instale más lejos”, explicó a El Observador. Alesina sugiere que el corredor por avenida Italia no vaya más allá de Portones y que el eje 8 de Octubre-Camino Maldonado no pase del Intercambiador Belloni. “El principal desafío a mediano plazo de Montevideo es volverse accesible y atractiva en zonas céntricas: competir por la poca gente que hay”, recomendó el investigador en el informe que envió al intendente Bergara